20/8/17

David Ricardo

David Ricardo desarrolla su actividad social y literaria en el primer cuarto del siglo XIX, caracterizado en Inglaterra por un impetuoso desarrollo del capitalismo industrial, iniciado hacia 1750 con la primera revolución industrial. A diferencia de Smith es contemporáneo a las consecuencias de la revolución Francesa (1789).


Los principales efectos de esas transformaciones fueron: el desarrollo de grandes ciudades fabriles, la creación de una industria que abastece a todo el mundo y la radical transformación de las relaciones sociales y la constitución de obreros, capitalistas y terratenientes en clases sociales con rasgos específicos.

Otras características sociales de la época fueron la transformación de los tejedores-agricultores en obreros fabriles apéndice de las máquinas, el aumento de la subordinación del trabajo al capital, la incorporación al trabajo de las mujeres y los niños, la desocupación o formación del ejército de reserva, el aumento de las horas y de la intensidad de la jornada de trabajo, etc.

En vida de David Ricardo la lucha política principal se dio entre los terratenientes aristócratas y la burguesía industrial-mercantil, que acababa de asumir el poder luego de las guerras napoleónicas (bloqueos). Por su parte, la organización de los obreros en sindicatos (Trade Union) y las primeras luchas y huelgas obreras son posteriores a su muerte.

Las reivindicaciones de la burguesía se basaban en la libertad de comercio (es el momento en cual en Inglaterra se realizan acuerdos de libre cambio con todo el mundo. Ej: Argentina en 1824) y de competencia, contra el proteccionismo que beneficiaba a los terratenientes al impedir el ingreso de cereal más barato desde el exterior, disputa que tenía como telón de fondo la explosión demográfica y el creciente urbanismo provocados por la revolución industrial, que aumentaban la demanda de cereales.

David Ricardo tomó parte activa en esa lucha como miembro del Parlamento, pero su principal papel fue el de inspirador de la economía política clásica de la burguesía inglesa. La burguesía industrial necesitaba fundamentar su doctrina económica acomodándose a la nueva situación, y en ello se destacó David Ricardo.

En 1817 se edita su libro “Principios de economía política y tributación”, donde aparecen sus ideas más perdurables. Ellas son: la teoría del valor trabajo, su visión de la distribución del ingreso y sus ideas respecto del comercio mundial.